Mundo loco

Un hombre organiza fantasía 🔥 para su esposa como regalo de cumpleaños

Un hombre decidió darle de presente para los 30 años de su esposa una fantasía sexual.

Esta historia se difundió con rapidez a través de las redes sociales, gracias a que fue publicada en el sitio para caballeros Men’s health, en donde el escritor Grand Stoddard, especializado en temas de salud y sexualidad, relató que no sabía qué regalarle a su esposa quien cumplía 30 años. Cabe detallar que el creador se dedica a publicar en diversos medios como Men’s Journal, New York Magazine, Glamour, the New York Times, Vice, Playboy y BBC Magazine, entre otros.

“Ya tenía joyas y ropa, y sus elecciones de moda son tan particulares que tampoco quería comprarle algo que luego fuera a devolver. Comencé a pensar qué podía cumplirle una verdadera ilusión, y como yo suelo escribir en Internet textos de cariz sexual, coincidió con que me escribió una chica felicitándome por uno de ellos. Fue entonces cuando comencé a barajar la idea”.

Después de un par de semanas de platicar con una mujer de nombre Carla, ella comenzó a mandarle fotos de ella misma a quien describe como “morena, alta, curvilínea… perfecta. En su lista de deseos de siempre se encontraba hacer un trío con un hombre y otra mujer. Mi mujer me había comentado hace mucho tiempo que ese también era su sueño, así que no lo pensé dos veces, se acercaba el cumpleaños de mi esposa y tenía muchas cosas que organizar”.

El escritor alquiló una habitación en un hotel en Vancouver, Canadá, compró otros regalos y mantuvo todo en secreto incluso para Carla y aunque tenía dudas de la existencia de la mujer, se lo contó a su esposa, quien  aunque accedió y estaba entusiasmada, le advirtió que sino era como en las fotos deberían de deslindarse de todo.

Finalmente compraron preservativos, hielo, algunos bocaditos y esperaron a Carla, con algo de nervios: “Entonces apareció. Era aún más preciosa que en sus fotos”. Y aunque estaba muy asustado de no satisfacer a las dos mujeres finalmente “era la primera vez que hacía algo así, por lo que me metí en el baño a intentar relajarme”.

Al salir las mujeres estaban completamente desnudas y se estaban besando la una a la otra después de observar entró en el juego unos segundos después, su esposa le guiñó el ojo cuando terminaron y le susurró al oído: “Muchas gracias”.

Al final de la anécdota aseguró que fue un excelente fin de semana y aunque no recordaba, aseguró que fueron muchas horas de sexo intenso que al final a su esposa ya no le apeteció aunque Carla y él seguían teniendo ganas, no tuvieron de otras que vestirse.

Con información de  Men’s health